Nada con una frecuencia superior a la mensualidad era posible. Como incluso en los acontecimientos mensuales eran habituales las ausencias, las más de las veces anunciadas la víspera o incluso pocas horas antes (me ha surgido, me ha pasado, no llego, lo lamento, pero, etc.), cualquier impulso para organizar algo perdía fuerza hasta debilitarse de tal manera que acababa muriendo.
jueves, 10 de septiembre de 2026
Borrador de esbozo de un escorzo del fragmento de un momento. Por A. Bergamota. Agradecemos a C. de Liposthey que nos haya cedido este texto.
Nada con una frecuencia superior a la mensualidad era posible. Como incluso en los acontecimientos mensuales eran habituales las ausencias, las más de las veces anunciadas la víspera o incluso pocas horas antes (me ha surgido, me ha pasado, no llego, lo lamento, pero, etc.), cualquier impulso para organizar algo perdía fuerza hasta debilitarse de tal manera que acababa muriendo.
sábado, 1 de agosto de 2026
Mensajes en un contestador. De los dietarios de A. Bergamota Elgrande (época de hierro). Ojo, puede herir sensibilidades mal asentadas.
Empezaron las llamadas anónimas al poco tiempo de cancelada la gira. Afortunadamente el viejo contestador de Doroteo no fallaba. Saltaba de manera automática, sin dejar sonar el teléfono, por lo que nada perturbaba la quietud de la casa. A ratos Doroteo, asaltado por morbosa curiosidad, se dedicaba a contestar al teléfono y a pasar mensajes a los aludidos en las llamadas, adoptando aires de estricta telefonista, lo que casaba mal con su grosura. De la mezcla de lo vertido en el contestador y de los mensajes pasados por Doroteo, resulta la siguiente enumeración de broncas telefónicas:
Mensaje 1. Ha llamado Javier Mancebo Bachiller. Que sois lo que sabéis. Que como coja el látigo vais a saber quién es Bachiller, que de un Mancebo Bachiller no se ríe nadie. Le he dicho que se vaya a tomar por el impúdico.
Mensaje 2. Reviente al hideputa eructador que ha perdido su derecho a vivir en sociedad por su zafio comportamiento jopútico. Saque un palo y a por él, sin piedad a garrotazos. Ley de Linch. Han intentado cerrarme el paso en un oscuro pasillo, sospecho que con intenciones nefandas. He conseguido zafarme y evitar el acoso bujarronil. Estoy perdiendo la razón, tiene usted la culpa, degenerado.
Mensaje 3. Me he encontrado con Javier Jopútico, que dice que qué hay de lo suyo… que por algo llamó ayer. Le digo que de eso nada, que tenemos contestador fetén y que no hay mensaje suyo. Bizquea y babea. Salgo por piernas.
Mensaje 4. Llama Domingo Ignacio Jodirrín y Maninas de Guarro, preguntando por ustedes claro. Dice que le deben dinero. Le he dicho que (i) es imposible que ustedes le deban dinero, con todo lo que me piden prestado a mí; (ii) que es imposible que ustedes hayan contraído deudas con un botarate.
Mensaje 5. Me vuelven a entrar llamadas para ustedes, no soy una centralita oigan. Esta vez una tal Magda Frigedebold, dice que sólo lee a Cervantes y a Stendhal en alemán con letra gótica y que busca hispano acomplejado y calzonazos para darle de patadas en el culo. Le he dicho que llame a una agencia de bujarrones. Demasiada violencia en estas llamadas. Se intuyen grandes dosis de represión.
Mensaje 6. Una voz anónima que susurra siniestra me dice que en el asilo de Pollas en Vinagre (¿o era Nabos en Salmuera?) todavía podéis conseguir plaza (en el caso de Tato con reservas pues su fama le precede) pero que en el de Montalvo del Cojón el café es mucho mejor. Y con decirlo así, susurrado y confidente, el dueño de la voz piensa que sembrará la duda en vuestro espíritu y no os dejará dormir. En los dos lugares oiréis por la noche arrastrar de zapatillas y toses escorbúticas. No merecéis otra cosa dice el susurrante de la voz odiosa. Me recomienda no olvide poner la nota en cuartillas y entregarla sin falta para empezar con la labor de zapa, zámpate lo que te den. Risa histérica, fin de la comunicación.
Mensaje 7. Clorófila Benedito Helesponto de Susa me dice que les conoce a ustedes verdaderamente bien. Dada la mala reputación de Clorófila me sorprende.
Mensaje 8. Me ha llamado Jacinto Putamierda Mancebía, preguntando por vosotros, le he soltado el ya clásico que ni estáis ni se os espera. Ha dicho que a todo gocho le llega su capador y yo he concluido con un “a buen entededor” puntos suspensivos, oink. Relaciono esta llamada con la anterior y con la número cinco rogando se reporten. Sus amistades son groseras ya en los apellidos.
Mensaje 9. Me ha llamado Javier Jopútico Sabandija, pero no ha querido decir para qué. Le he dicho que no llame más. Ha chiflado con fuerza para intentar dejarme sordo.
Eran tales las ignominias que al poco tiempo la gigantesca cabeza de Bergamota, saturada y oprimida por el vertido de infamias, se inclinaba hacia delante y luego resbalaba hacia los lados, cual melón bamboleándose y a punto de caer de la rama (¡Pero que dice hombre!). Mientras Doroteo continuaba con la lectura y audición de mensajes anónimos, Bergamota maullaba y se iba adormeciendo, evaporándose en el sueño, difuminándose a medida que el dolor le iba privando de corporeidad y disolvía su ser, su pobre ser subrepticio, como vaca que queriendo ya abandonar el nido fracasa en su primer vuelo, con una fuerte costalada (otra vez… ¡Pero oiga...!).martes, 28 de julio de 2026
Un mal encuentro. De los dietarios de A. Bergamota. Época de hierro.
¿De qué hablan las personas que no se conocen mucho? Un poco de las noticias, un poco de cine, normalmente de mal cine, casi nunca de teatro y menos de libros, sobre todo de hombres y mujeres, familia, hijos, matrimonio, y cópula, cópula, cópula, el eterno tema de nuestra triste condición, tan primaria, tan a ras de suelo. Pero la condición humana que es tan ínfima puede a veces, elevarse, multiplicarse, dar tanto de sí que causa asombro: sucede con la bondad, con el amor al prójimo y a Dios, con algunas obras de arte y algunos artistas capaces de llevarnos un poco más lejos de esa conversación con desconocidos sobre cópulas de gimnasio, minutos de carrera, calorías. Bueno, pues ya está dicho.
lunes, 27 de julio de 2026
Apuntaciones sueltas de unos días de buen Camino. Por A. Bergamota, peregrino.
¡Paredes de Nava, Becerril de Campos!
“Como lo caigas cobras”, oído hace años en Olmedo, se lo decía una señora, seguramente su madre, a un niño revoltoso que llevaba un paquete. 9 de septiembre del 2016, fumo una pipa en Sahagún. En Galleguillos de Campos unos señores nos abren la Iglesia. Retablo de Santo Tomás, discípulos de Emaús.
- Muchas gracias…
- ¡Qué va! ¡Qué contento se va a poner el Santísimo de tener compañía!
En Santervás de Campos, donde empezamos a andar, nos dicen que de buena gana se quedarían con los niños. Sólo hay diez y tres son de Nuria, que tan amablemente nos abre la Iglesia. Me descubro para dar los buenos días a un hombre mayor, pues llevo un sombrero de paja para el sol. El, apoyado en el bastón, corresponde quitándose la gorrilla. El llevar sombrero y gorra permite gestos como estos, tan civilizados, tan profundos que parece que viajamos a la noche de los tiempos.
Grajal de Campos, invadimos literalmente un bar que tiene unas mesas a la sombra fresca de una parra y un recinto con bancos, mesas, hierba. Literalmente lo tomamos al asalto. Algunos niños del grupo, al pasar, ofrecen chuches al dueño…La iglesia de Grajal de Campos es espléndida, no intento ni siquiera describir hasta qué punto el templo es solemne y grandioso y a la vez recogido, invitando al silencio. La iglesia tiene diez cristos. Vemos un Cristo de la Agonía, del siglo XVII. Félix el Sacristán nos explica muchas cosas. Félix el Sacristán es tal vez, sin duda, lo mejor de esta parada, de este largo día de marcha. De un Cristo nos dice que en el pueblo lo apodan “el perillán” porque es pequeño, pero pesa mucho al ser de madera maciza. Un cristo del amparo. Nos explica el valor de algunas piezas, peripecias de las restauraciones: yo estaba arando en el campo cuando me llamó el cura. ¡Que vayas corriendo a la iglesia que han traído el Cristo que se llevaron a restaurar y no es el mismo cristo! Con la restauración ya no lo conocía, pero si era el mismo, sí. Al utilizar en una frase la expresión si Dios quiere, nos explica: porque nosotros lo decimos… Como queriendo añadir el todavía, que se calla.
Al llegar a Sahagún, tres apuntes en la iglesia de San Lorenzo.
jueves, 25 de junio de 2026
Calores y Barrionuevo. De las apuntaciones sueltas, no de Inglaterra, sino del feroz poligrafo.
No bebe, no fuma. De los apuntes dispersos del modesto polígrafo.
Del libro peculiar pero interesante y fácil de leer de Nicholson Baker, Humo humano:
"Asistía a la cena un profesor de teología alemán, un tal Julius Richter, hombre apaciguador. Dijo que la oleada de antisemitismo alemán pasaría. “El canciller Hitler es un hombre muy responsable, muy inteligente – dijo Richter-. No bebe, no fuma; lleva una vida rigurosamente moral. Podemos estar seguros de que Hitler no permitirá que semejantes cosas duren mucho tiempo”. Pág. 40.
Y se nos ocurre pensar que el tal Julius era un lince, sin duda guiado en sus formidables intuiciones por el puritanismo protestante.
“Robert Sherwood, uno de los redactores de discursos de Roosvelt, escribió: “Poca duda cabía de que el cigarrillo con boquilla y el largo puro se encendían al fin con la misma cerilla”.
lunes, 22 de junio de 2026
Flaubert. Apuntes rastreros sobre la época. Sin loro ni nada parecido.
La Monarquía de julio se caracteriza por el ascenso de la burguesía como clase dominante, por la rápida industrialización de Francia y por el surgimiento del proletariado. Fue derrocada por la Revolución de 1848, que dio paso a la Segunda República Francesa.
Protagonista del momento es por lo tanto el burgués, la clase burguesa, inseparable del comercio, del dinero, de la acumulación de capital, del éxito como meta en la vida. La burguesía es una de las obsesiones de Flaubert, casi una monomanía, sin duda más desde un punto de vista estético y vital que sociológico o histórico. Dijo aquello de “Llamo burgués a cualquiera que piensa con bajeza[1]”.
Puede decirse que el mundo moderno nace de la mano de los mercaderes, que con el dominio de los negocios y el de la técnica se harán dueños del poder político. Encarnan una mentalidad determinada, basada en el deseo de enriquecerse, la voluntad de ahorro y el deseo y la capacidad de emprender que permitan conseguir el objetivo final que es el éxito simbolizado por la riqueza. Mentalidad dominada por el cálculo y la utilidad, favorecida por la mentalidad protestante, necesidad de racionalizar toda actividad para maximizar el beneficio, proclamación de la ganancia como valor supremo por encima de cualquier otra cosa. Solemos ver muchas de estas cosas como algo positivo y hasta natural. Aunque pueden tener su cara negativa.
Se ha calificado el mundo burgués como la sociedad del resentimiento. Consistiría en que el burgués deshace el mundo, le quita valor, mientras en paralelo se da más importancia a sí mismo. El mundo no se percibe como creación, ya no se contempla, se considera como obstáculo que superar o sujeto al que dominar con la técnica y la organización.
[1] Bajeza. De bajo.
1. f. Hecho vil o acción
indigna.
2. f. Cualidad de bajo
(‖ ruin o mezquino). Bajeza de ánimo, de miras, de nacimiento.
miércoles, 10 de junio de 2026
¡Oye, Manolo! El poder en los toros. De los dietarios de A. Bergamota.
viernes, 29 de mayo de 2026
Con el pretexto de un autor.
domingo, 24 de mayo de 2026
El corbatín (de los dietarios de A. Bergamota).
martes, 19 de mayo de 2026
España.
domingo, 17 de mayo de 2026
Recuerdo en mayo de una Navidad pasada. Ilustración: Tio con bigote (colección particular).
martes, 12 de mayo de 2026
Fragmento de una carta. Tomada de los dietarios de A. Bergamota y transcrita aquí por Calvino de Liphostey, polígrafo.
Por aquí no hay demasiada novedad. Hoy teníamos esta mañana un grado. El pequeño Madrid se agita y se convocan cenas y reuniones con motivo de la Navidad. Ayer una cena variopinta, hoy otra probablemente más dura, mañana jueves caña en la cervecería Santa Bárbara de Alonso Martinez con Alcides, Tato y el Zuavo, que es lo más apetecible. Se ven escenas extraordinarias, como por ejemplo ¡tres pulardas solteronas rondando a un capón de Brest pensando que es un gallo fecundador…! La gente tiene poco tino. En fin. Muchas lecturas aparte de estas cuestiones bajamente mundanas y sobre todo un gran paseo que di la semana pasada por el Madrid viejo de iglesia en iglesia, extraordinario. Ya te contaré más despacio porque empieza el acoso. Estoy un poco hasta el gorro. Voy a intentar coger unos días de vacaciones. A ver como hago. Unos los destinaré al puro estar tranquilo y otros a lo mejor a apalear kinkis, chusma y demás gente subversiva. Te mando un fuerte abrazo, Genaro
domingo, 10 de mayo de 2026
San Isidro 2026. Primera en la frente. Por Genaro García Mingo, cronista.
El Amigo Pulardo, la última vez que asistió a un coloquio taurino, tuvo que abrirse paso a la salida a golpes. Con dos o tres brutales panzadas se quitó de encima a los más beligerantes y logro que se abriera un pasillo por dónde le dejaron salir sin atreverse a arrimarse, mientras el gritaba enfervorecido ¡¡Muera el arte, muera el arte y vivan los toreros buenos!!
sábado, 28 de febrero de 2026
Exposición del pintor danés Vilhelm Hammershøi (1864-1916). Por Genaro García Mingo, corresponsal.
Este Vilhelm es sin duda un excelente pintor y sin duda también un hombre del norte, de muy al norte. Vemos cuadros de bellísima factura, composiciones equilibradas, un estilo y una visión personalísimos. Preferencia clara por los interiores y la arquitectura, interior y exterior. Una ventana, una puerta, la luz reflejada en la habitación. Una calle, un edificio. Un salón, con un personaje. Algunos retratos, pero da la impresión de que corresponden sobre todo a una etapa de juventud. Habría que verificar esto. Más adelante los retratos parecen limitarse a un único personaje, su mujer, Ida Ilsted. Ida tiene un rostro que nos resulta familiar, como de hoy y del norte. Guapa pero contenida, carita menuda, naricita respingona, pómulos y una expresión de desamparo, como si los ojos no miraran o lo hicieran sólo hacia adentro, hacia un interior desolado, una habitación fría (verán que esto que acabamos de soltar tiene mucho que ver con lo que viene a continuación).
Hay varios autorretratos y cuadros en los que aparecen marido y mujer juntos. Pintó casi obsesivamente su propia casa que aparece como un lugar sereno, hermoso por los materiales excelentes, pero vacío, como suspendido en un espacio sin tiempo, detenido, dónde nada ocurre. En las muchas obras en que aparece la mujer del pintor, podemos verla unas veces retratada, pero muy a menudo como una figura de espaldas, ocupando un lugar estático en la habitación que parece ser lo que al pintor más interesa, en lo que primeramente se detiene su mirada: un ambiente refinado en el que apenas hay muebles, una mesa una silla, puertas macizas, paredes con zócalos de madera pintada y allí, como detenida también, su mujer, quieta, suspendida, como si no respirara.
Bajo la excelente técnica, bajo la excelente pincelada, la cuidadísima composición, el magnífico dominio de cierta gama muy concreta y limitada de colores, nos asalta una frialdad sobrecogedora. Tres paisajes que también parecen quietos, inertes y como suspendidos. No imaginamos a Ida trotando alegre por el prado. Es imposible.
Si al principio de la exposición los retratos de mujeres nórdicas, austeras y frías, con un aire protestante imposible de eludir, eran aviso de lo que podríamos encontrarnos, nada hacía presagiar hasta qué punto la frialdad de los magníficos interiores iba a resultar al avanzar por la exposición casi escalofriante.
De la parte más importante de la exposición -la serie de interiores de formato mediano- destaca uno de ellos bañado en la luz dorada de un hermoso atardecer. Destaca sin duda porque se nos van los ojos detrás de tanto calor, de tanto oro y de esa luz tan cálida, casi se nota el verano, incluso en ese norte. Es un refugio. Pero pronto recibiremos el fuerte mazazo. Si Ida había estado de espaldas, o en un recatado perfil en casi todas las composiciones anteriores, ahora, sin previo aviso, la vemos de frente, de cuerpo entero y desnuda. Si llegábamos admirados por la factura, la técnica y la pincelada, pero helados por dentro, gélidos y como buscando ya la salida para respirar la avanzada de primavera madrileña, Ida de frente, saliendo de la bañera en postura encogida, azorada, de una blancura desvaída y triste, nos paraliza, se nos corta la respiración y poco falta para que broten las lágrimas. Hay afortunadamente, no muy lejos, un desnudo de pequeño formato, una bella de espaldas, rozagante, de carnes abundantes y luminosas, si no recordamos mal pintado por Eugene Carrière, en el que ojo asustado busca refugio y consuelo y que devuelve a la respiración su ritmo normal.
Al salir de la exposición nos enteramos de que Ida y Vilhelm no tuvieron hijos. Al morir el pintor ya viudo, se subastaron sus bienes, incluida su biblioteca. Uno de los cuadros muestra un mueble con libros de Balzac y Dickens, lo que resulta consolador cuando esperábamos encontrar las obras completas de Lutero o sermones escogidos de Juan Calvino.
Al salir del museo brilla el sol, los camelios del patio han florecido, unos en rojo, otros en blanco.
Para el Heraldo de Nava,
Genaro García Mingo, corresponsal.
Café.
Gregorio Marañon.
Ramón Gómez de la Serna.
domingo, 22 de febrero de 2026
Viento. De los dietarios de A. Bergamotta (o Bergomew).
miércoles, 18 de febrero de 2026
Avisos de Barrionuevo, II. La bodegonera. Madrid, vena del arca.
Ezpeleta anda retirado, no por lo civil, que eso ya se compuso, sino por confidente de Lanuza, y fato, depositario y mequetrefe de sus monipodios. Madrid, Señor, es la vena del arca donde acude toda la sangre del hombre. Yo soy curioso, y tengo muchos amigos que con particular cuidado me advierten todo lo que pasa. Aquí vienen a parar las nuevas de todo el mundo, con que no es mucho que, habiéndome dado Dios un poco de talento, me echa a volar a todas partes en servicio de Vm., que guarde Dios como puede, deseo y le suplico. Madrid y Octubre 21 de 1654 años. – Besa la mano a Vm. su mayor servidor, D. Jerónimo de Barrionuevo.”
domingo, 15 de febrero de 2026
Avisos de Barrionuevo.
De los avisos de Barrionuevo, esta maravilla que sigue, y forma parte del aviso XXII, de la edición, de M. Tello, 1892:
(…) De Inglaterra se avisa que el Parlamento, que es lo mismo que Cortes generales, que ahora se ha juntado, pide a Cromwell tres cosas grandes: la primera que despida el ejército, supuesto que no tienen guerra con nadie, ni doméstica, dentro de casa; la segunda, que declare si él es Protector sobre el Parlamento, o el Parlamento sobre él, porque ellos no tienen necesidad de que nadie les defienda ni ampare; la tercera, que diga qué religión profesa. Tiénese por sin duda que le han de matar, porque su ánimo es de no dejarse tiranizar de nadie, sino de ser aquella isla república soberana como Venecia.
Lo que yo tengo por cierto es que Dios ha de permitir entre ellos guerras civiles, para echar del mundo gente tan atroz y bárbara, pagando sus pecados acá y allá. Avisaré de lo que hubiere.


























