martes, 31 de mayo de 2016

TOROS: la tarde de Saltillo


Sin duda el ganadero habrá tomado nota y probablemente querrá corregir algunas cosas. Pero mañana miércoles podremos comprobar como las revistas oficiales del mundo del toro ponen verde la corrida de Saltillo a cuya lidia hemos asistido esta tarde, sin matices y sin paliativos.

Sin embargo, a nosotros, la corrida de Saltillo lo que nos pone es a escribir. Tal vez porque no entendemos nada, tal vez por desconcierto, tal vez por asombro o perplejidad. Pero llegamos a casa con los dedos impacientes por dejar por escrito estas cuatro impresiones. Lo que los seis toros que hemos visto hoy plantean es el futuro de la Fiesta. Los Toros, que no necesitan apenas enemigo exterior (aunque no debemos darle la espalada sino arrearle), que desde que existen están en crisis, que en su anacronismo y en su dificultad como espectáculo (¡qué difícil es abrir los ojos a los toros primero, al toreo después!) tienen su espada de Damocles, los Toros cuentan con un enemigo aún mayor: la monotonía, la falta de emoción que produce el toro rebajado. Entiéndase por ello el animal con aire de buey, sosón, tontón, que a nadie impone y se torea casi sólo corriendo detrás del trapo con la lengua fuera. Que sin duda puede coger pero que no impone con su presencia. Nos decía hace pocos días un ganadero que todos los años lidia una corrida en San Isidro y a menudo otra en la Feria de Otoño, en declaraciones exclusivas para Cepo Gordo: “Mirad, yo sólo os digo una cosa, lo que no puede ser es todas las tardes la misma faena con el mismo toro…”. La corrida de hoy ha tenido en la mansedumbre encastada de al menos tres de sus toros un aspecto feroz, sin duda, pero también es cierto que los otros tres, que aunque violentos y transmitiendo peligro, humillaban y pasaban, no han encontrado lidiador que pudiera presentarles batalla. ¿Criticamos a los toreros? No. Constatamos que la de hoy era una corrida para un Ruiz Miguel, un Manili, un Esplá y que hoy no existen. Si se venía esta tarde a hacer la misma faena con los mismos toros de todas las tardes, era evidentemente imposible. Repetimos, no criticamos a la terna de hoy, que bastante hace, sin el bagaje necesario, con ponerse delante. Pero echamos de menos a un Ruiz Miguel, a un Manili o a un Esplá que con una lección de lidia hubiera cambiado algo la tarde y de paso enseñado algo a un público, en algunos sectores de la plaza, completamente perdido. Porque es verdad que hemos visto tres mansos de solemnidad, pero también que esos tres mansos, ante la falta de oficio de sus oponentes, se han hecho los dueños de la plaza, deambulando a su aire, desarmando y persiguiendo cuadrillas, esperando, desarmando otra vez, rematando, cortando viajes, terribles, rasgando capotes, hasta unas banderillas negras hemos visto. El ruedo sembrado de aparejos de torear. Y los tres otros, sobre todo el quinto, aunque de embestidas violentas, humillaban y pasaban pero necesitaban de un oficio, de un mando, de un poder, de una lidia… Insistimos, no es esta una crítica a los tres espadas de esta tarde, es más constatar como la fiesta se pone la zancadilla a sí misma al renunciar las supuestas figuras a dar la cara en tardes como esta (señalemos la excepción meritoria de Castella con los toros de Adolfo Martín por segundo año consecutivo). Sobre todo si la conclusión que sacamos es que la corrida fue infumable, alimañas, de imposible lucimiento… ¿Es que hay que lucirse todas las tardes? ¿Es que tienen que ser todos los toros y todas las faenas de una manera? ¿Es que tienen que ser todos los toros iguales? Con todos los peros que queramos ponerle hoy hemos visto toros cambiantes, variados, de comportamientos distintos entre sí, que requerían oficio, recursos, variedad… Una tarde, de sordo peligro es cierto, pero también de gran emoción, de inmenso mérito para los toreros pese a no lograr quedar por encima, de una autenticidad y de un vigor inimitables, durísima, desconcertante, pero soberbia. Si a la conclusión a la que llegamos es que deben desaparecer tardes como esta y toros como éstos (debiendo existir por supuesto otros toros y otras tardes de otra condición), habremos dado un paso más en el camino de acabar con los Toros por imposición de la monotonía y de la falta de emoción, vendidas de matute bajo el envoltorio del arte dichoso.

Pelo verde, todavía hay raza.



ESPECTADOR

MANINA A POR EL CAFÉ

MANOLETE
 
EL RUEDO
LA TARDE DESDE LA PLAZA


viernes, 27 de mayo de 2016

AYER Y HOY.

No se aprende. Aunque la situación sea distinta, late en el fondo un paralelismo muy claro entre muchas de las actitudes, de los reflejos, de las mentalidades y de la forma de actuar de políticos y grupos sociales de los últimos días de la segunda república con lo que ocurre en España en la actualidad, en particular en Barcelona. No decimos que la situación sea comparable, sino que en la forma de pensar, de proceder y de actuar existen muchos paralelismos. Si entonces había un fuerte movimiento anarquista y existían masas fácilmente descontrolables, es evidente que eso ha vuelto en la forma del movimiento antisistema, ocupas (“okupas”), etc. Que tanto unos como otros –anarquistas, radicalismo de izquierdas de entonces y de hoy, antisistemas- prosperan ante el vacío que crea la crisis de la vieja política, cuando traiciona para enredar con maniobras de Maquiavelo de pacotilla (muy relacionadas con la corrupción) y se salta las condiciones que necesita un estado de derecho para funcionar. Entonces como ahora, el foco principal del incendio –no el único- es Barcelona, es Cataluña. Entonces como ahora, sus clases dirigentes juegan un papel infame, paseando por el filo de la navaja de la desafección a España, creyéndose inventores de una gran estrategia política, de un fabulosos tacticismo de maestro de ajedrez que no son en realidad más que astucia pueblerina para intentar que el saco de los garbanzos rebose. La famosa y mitificada burguesía catalana, que no es más que una clase social que supo sacar provecho del arancel de un señor de Málaga apellidado Cánovas, viene a ser un grupo en el fondo cateto y rapaz, que jugando a mantener y modular el fuego de la independencia (abriendo y cerrando el tiro según convenga), chantajea al resto del país para sacar tajada. Pero al hacerlo, el fuego, incluso reducido a brasas, va royendo la viga que sostiene el edificio. Es decir, la actitud de estos señores, combinada con la estupidez de los partidos nacionales incapaces de hacer un análisis adecuado de la situación (o cómplices en la corrupción) va minando el estado de derecho y su legitimidad. Y de repente el tapón de la cloaca salta…

miércoles, 25 de mayo de 2016

OÍDO POR AHI

- Voy a comprar una camiseta reivindicativa.

- ¿Cual de ellas?...tenemos varias

- Me gusta una de las que dicen "el papa no nos deja comernos las almejas"

-¿la de las letras rojas?

-No, la de letras negras y foto en sepia degradado..

- ¡Ah, muy bien! muy bonita, es un mensaje de calado.

- Claro, y sensible.

 - ¡Muy sensible!

- Creo que está patrocinada por la Asociación de Mariscadores de las Rías Orientales...

- ¿No me digas?

- Te digo.

- ¡Estás a la última!

- No sabes tu bien.

- (Pensativa) No, la verdad es que saber, lo que se dice saber...

jueves, 19 de mayo de 2016

A LA CARRERA, EN DEFENSA (POR SUPUESTO) DEL TORO DE LA VEGA Y DE TORDESILLAS.


Una vez más nos viene del mundo público esa extraña y desasosegante sensación de acoso que produce en el ciudadano una clase política gris y mediocre a más no poder, alejada de la realidad social, encerrada en obsesiones y sectarismos que le son propios, dónde unos pocos, bien apoyados por medios de comunicación en su mayoría al servicio de la política (por el juego de la subvención, apoyo y dependencia económica) arrastran a los demás en un torbellino artificial pero que tiene efectos reales. Tenemos por un lado lo más grave: la justificación del terrorismo, las maniobras para presentar lo sucedido (los cientos de asesinatos a sangre fría) como si no hubiera sido nada y legitimar la presencia de todo el entramado etarra en las instituciones, el progresivo y acelerado desmoronamiento del Estado de Derecho en todos sus aspectos. Por otro lado, y muy relacionado con lo anterior la marea sectaria antitaurina, que ha hecho de su fobia a los toros estandarte de una forma de ver al mundo totalitaria, los fascismos y comunismos de entre guerras resurgiendo camuflados detrás de la ecología, la salud y el buenismo. El sentimentalismo irracional como guía de un mundo que ha perdido sus fundamentos, sentimentalismo ovino al servicio del poder que lo promueve.

 

Con la prohibición de matar al Toro Vega en Tordesillas aprobada por la Junta de Castilla y León, da comienzo la carrera final hacia la prohibición de las corridas de toros en toda España. Los remilgados que ponen caritas y hacen pucheros cuando del Toro Vega se trata, pretendiendo a la vez defender las corridas de toros, no se dan cuenta de que son el amigo idiota que abre el camino y lo allana para que la secta camine a su gusto y nos vaya imponiendo ese mundo asqueroso que han diseñado. Un mundo asqueroso, hecho de simplezas, manipulación y mentiras y por supuesto de la más profunda incultura del más profundo catetismo, cuyos hilos manipulan grandes intereses internacionales localizados fuera de España (véase la Fundación Franz Weber, con sede en Suiza), sin que aquí consigamos reaccionar, porque las instituciones públicas no representan a nadie, porque la desconexión entre sociedad civil y partidos, entre sociedad civil y clase política es completa.

 

¿Y quién es el promotor de la reforma legal que prohíbe celebrar el Toro Vega? El Partido Popular, por supuesto, no podía ser otro. No tenemos palabras para calificar a esta gentuza. Mariano y su pandilla son algo verdaderamente repugnante, de una mediocridad tan sólo superada, no por la izquierda (que a la izquierda están todos, incluido el propio PP), sino por lo que queda del PSOE.

 

Porque como es lógico, prohibir que se mate el toro es prohibir que se celebre el torneo que sin muerte del toro no existe. Y ahora, a fondo a por las corridas de toros, si no acaben antes por sí mismas: por las figuras descastadas, por el toro artista que no es toro, por el público manso y ridículo que dice bieeen en lugar de olé y pide indultos a tontas y a locas, que regala orejas, que se pone ciego en los tendidos y ha olvidado todo lo que sabía.

 

Y más tarde, la secta totalitaria, con el pretexto que sea (por ejemplo, la salud), irá a por lo que se tercie, siempre que sea alguno de los elementos que han conformado tradicionalmente la cultura occidental: la libertad individual, la propiedad privada, la religión católica, la familia, etc. Cuanto todo esté consumado y humeen las ruinas, vendrán el llanto y el crujir de dientes, y habrá que levantarlo todo de nuevo, y lo levantarán los mismos de siempre. En fin lo dejamos aquí para no cansar al lector. Hay que reaccionar, esta es nuestra primera reacción pero tenemos que hacer más.

CONFESIONES DE UN LECTOR


De los diarios del Gran Bergamota, extracta Calvino de Liposthey este pasaje, para regocijo de quien quiera leerlo. Corresponde a la época mesocrática del gran polígrafo, en la que se veía obligado a trabajar por cuenta ajena, doblando el espinazo servilmente por doquier.

Diario de A.B. el Grande. Tomo III. Época de empleado laboral de tercera categoría, página 237.

Esto me comenta un compañero de trabajo: Un buen lector tiene que leer de todo. Yo empecé a leer las esquelas. Para saber a qué edad moría la gente, coño que viejo es este, oye que joven, o la familia te quiere, o duodécimo aniversario. Y luego me leía los prospectos de las medicinas y las instrucciones de la lavadora, del lavaplatos, de la minicadena, y manuales de instrucciones de muebles de Ikea.

jueves, 12 de mayo de 2016

LENCERIA FINA

Ayer a la caída de la tarde nos reunimos con el Herr Profesor Dr.Gottingen en su gabinete de Madrid. Los amplios ventanales nos permiten asistir al espectáculo de la tormenta primaveral. Caen gruesos goterones que el viento empuja contra el cristal, los castaños de indias agitan sus copas. Sentados en dos cómodos tresillos, la asamblea asiste en silencio al espectáculo y medita las palabras que acaba de dirigirnos el egregio doctor. El humo de los cigarros asciende hasta el artesonado dónde los jirones grises de brillo azulado se enroscan alrededor de las efigies de Hipócrates y Esculapio. Gottingen chupa su cigarro con determinación, al ritmo de una carga de caballería. Rodeados por cuatro lienzos cubiertos de saber humano encuadernado en fina piel nos sentimos protegidos en una suerte de seno cálido y apacible de tinta, papel y cuero. Horacio Salsamendi, el eminente conductista argentino disfruta de su panatela con la delectación propia de un conocedor enviciado. Mamerto Torre-Pacheco, farmacéutico de la Almunia de Doña Godina, agricultor propietario de un emporio de cerezos y melocotoneros y jotero consumado fuma su tabardillo al ritmo de "la Palomica". En cuanto a mí, humilde autor de estas letras, trasiego mi Rey del Mundo allegro ma non troppo, reteniendo los aromas del brandy que recién había apurado.
 
La reunión, convocada por Gottingen con inusual premura, tiene por objeto conocer nuestra opinión acerca de un encargo que ha recibido de una multinacional y famosísima marca de lencería. Han leído bien, lencería, y lencería fina, para mas señas.
 
Sesudos estudios llevados a cabo en las universidades de Maguncia y Coimbra y corroborados por la siempre estimable universidad de la vida han concluido que la lencería fina es la frontera última de la ciencia europea. ¡Señores, un seno erguido vale más! Así se resumen las conclusiones científicas. ¡Un trasero perfilado es un trasero feliz! , apuntala otro de los puntos del informe.
 
Con estos presupuestos científicos la afamada marca pretende que el Profesor Gottingen, aplicando sus años de ciencia y experiencia clínica sugiera aquellos ajustes que puedan redundar en una mayor eficacia de sus productos.
 
La lencerrria, nos dice Gottingen, no es el simple cubrimiento de lo que debe quedarrr cubierto. Nein! La lencerria es la antesala del encuentro cósmico, el aperitivo de la fiesta de Bacchus. Pues no le falta razón, apostilla Mamerto Torre-Pacheco. En mis años mozos - prosigue - la visual de un escote pirenaico paraba la circulación.
 
¿escote pirenaico? Pregunta Salsamendi con tono suave.
 
Pues eso, un escote cumbre, aclara Mamerto poniendo la misma cara que se pone al explicar a un mozuelo el adecuado empleo de un silbato.
 
Comprendo, comprendo.
 
Señorrres, si les he llamado apresuradamente sacándoles de su mediocre rutina (Gottingen es así, no hay que tomárselo a mal) es porrque aún no me he decidido a aceptarr el encargo a pesar de la importante suma que me han ofrecido.
Como comprenderán no me asusta el trabajo, no me amilanan las horas de gabinete ni las consultas con cientos de señoritas y señoras, Nein!
El problema que deseo plantearles es la conveniencia de aunar la ciencia sexológica y la industria. Me temo que los resultados pueden ser devastadorres. No quierro ni pensar el irme a tumba con conciencia de haber provocado una revolución de proporciones ka-tas-tró-fi-ken.
 
No veo como es esto posible, tercia Salsamendi. Querido Doctor, usted va a facilitar unos consejos que harán más felices a las damas y a sus partenaires.
 
Querido Salsamendien, es usted un inocente. ¿No comprende que si ponemos en manos del bello sexo unos materiales específicamente pensados para el éxito de sus seduccionen todo el orden puede quedar trastocado?
 
Si con las actuales costumbres y la manía de ir en kuerren ya han conseguido aplastar al enemigo en la dominación sexual, imagine que pueden hacer si acaban dominando el arrte de la insinuación, la ciencia de la seducción, la técnica de la persuasión... Terrible perspectiva.
 
Pero querido Gottingen, tercio Mamerto, todo eso es algo viejo y sobradamente conocido en la Historia. Acuérdese usted de Popea, de Nefertiti, de la pastora Marcela...¿Qué podemos enseñar a las hijas de Venus, a las seguidoras de Afrodita y de Zsa-Zsa Gabor...?
 
En apariencia mi apreciado aphotekarien su argumento es cierto..." nada nuevo sobre el mundo"... perro..usted no tiene en cuenta que las innovaciones que puede facilitar mi privilegiado cerebro pueden convertir la lencería fina en arma más poderosa que bomba atomiken y cepas biologiken.
 
Imagine, querrido aphotekarien que las jovencitas pudieran obtener plena concentración visual masculina durante paseo por ciudad. ¡Tráfico congestionado! ¡Perros atropellados! ¡Ciclistas heridos! ... Imagine que las madres de familien contaran con nueva arma para manejo de sus mansos maridos. El frágil eje del contrato matrimonial quedaría totalmente desplazado hacia los polos enhiestos, hacia las curvaturas pronunciadas, hacia las lomas in-kon-kis-ta-bles.

Amigo Gottingen, tercia Salsamendi, con todo respeto a su incontestable sabiduría y sin poner en duda la cima científica desde la que contempla la miserable condición humana, me atrevo a sugerirle que quizá ha sobreestimado la eficacia de la lencería en un mundo arrasado por la pornografía y la carnalidad omnipresente.

En ese instante se produce un silencio terrible. Afuera la tormenta ha amainado y del cielo plomizo de Madrid cae una fina lluvia de gotas redondas, casi más otoñal que primaveral. Las sombras se han ido apoderando del gabinete y la tenue luz que proyectan las dos lámparas de pie situadas a cada lado de la pieza no alumbran lo suficiente para quebrar una atmósfera de conspiración casi claustrofóbica. Todos esperamos la reacción de un Gottingen que con los ojos cerrados y la barbilla apoyada sobre las puntas de los pulgares parece sumido en la más profunda de las meditaciones.
Pasados unos minutos eternos, el doctor se pone en pie de un salto y acercándose a su mesa de trabajo alza el auricular del teléfono y con tono seco pronuncia estas palabras: ¡Kattrinna, súbito!

Al instante, como accionada por un resorte invisible la puerta del estudio se abre. La luz de la estancia contigua inunda la pieza. A través del halo dorado avanza una figura cuyas formas van poco a poco haciéndose perceptibles hasta que se detiene en el centro del estudio dónde de una forma mágica cobra todo su ser una joven escultural, monumental, rotunda, perfecta que viste un sencillo conjunto etéreo y primaveral bajo el que se aprecian, insinúan y casi evidencian unas formas cuya realidad supera cualquier descripción de este inepto plumilla.

La joven mira de frente a la audiencia enmudecida. El rostro ligeramente ovalado, la nariz recta, los pómulos marcados sin exceso, la barbilla erguida sin afectación, los labios plenos y delicadamente carnosos, un conjunto de rasgos que enmarcan una mirada verde como la más fresca y virginal foresta atlántica.

Se alza la voz de Gottingen. ¡Kattrinna...gírese un poco y camine hasta sillón...bitte! La joven obedece. Entonces todo resulta evidente para la audiencia. Pese a ir vestida y bien vestida la dulce Kattrina, la valquiria Kattrina, la imponente hija de Odín y Frigg nos está mostrando toda su anatomía realzada hasta el infinito...

Aquí tienen, dice Gottingen, el primerr prototipo realizado con sugerrencias preliminarres... imaginen esta ciencia puesta a servicio de las Cármenes y Rocíos, sultanen iberiken, de las Ginas y Francescas de Verona, de las Aline y Ameliè de París, de las Marcelas Argentinas... imaginen...


Mientras escuchamos extasiados, no hemos percibido el rápido movimiento de Salsamendi que puesto en pie se dirige como una flecha hacia la bella Kattrina. La joven, desprevenida, no alcanza a zafarse del menudo pero vigoroso galeno argentino, que con indudable habilidad e innegable energía trata de aferrarse al talle de la bella nórdica con el propósito de hincarle el colmillo en el muslamen. A la vista del ataque pampero Gottingen se abalanza tratando de separar a su enardecido colega al tiempo que Mamerto Torres-Pacheco (contumaz lector de Plinio) no alcanza sino a menear la cabeza murmurando "Naturaca, naturaca"... En cuanto a mi, que quieren que les diga, pues lo encontré normal porque miren ustedes, uno en su vida profesional ya se ve sometido a muchas presiones y en la familiar ni les cuento, encima lo emplean de conejillo de indias de un experimento terrible y encima con semejante espécimen y claro no todo el mundo es de sangre fría como el amigo Gottingen, en fin que aquí me tienen en compañía del amigo Vaca de Parladé camino de ir a liberar a  Salsamendi de las manos del especialista al que le derivaron tras la llegada de la policía municipal y del Samur Social.

Hoy por la mañana me llamó Gottingen, parece que ha mandado a paseo a los de la lencería fina, la sesión de ayer ha bastado para convencerle de que bastante mal están ya las cosas en las calles para encima echar más leña al fuego, lo que me dio que pensar es que al parecer la tal Kattrina lejos de quejarse mucho le ha pedido el teléfono de Salsamendi, se ve que le gustan bravos. ¡Que vida esta!
 

COMENTARIO A UN ARTÍCULO OLVIDADO.


Menudo tema para un debate electrónico. El artículo no está tan mal, mejor dicho, mezcla distintas cosas, y en unas parece más acertado que en otras. Lo que acabo de decir es obvio. Lo malo quizá sea la mezcla (en esto ya acierto más, afino). Me encanta la cita de Flaubert poniendo verde al prójimo, que es una cosa que desahoga mucho, pero que como fundamento para una explicación deja un poco que desear. Por otra parte, que un escritor o un intelectual se queje de que no se hace caso a su mundo es bastante habitual y demuestra la cara que tiene el gremio defendiendo su parcela con todo el descaro. Se ha aceptado hoy en día la idea de que si uno mismo se declara asimismo “creador”, tiene derecho a todo y los demás tienen que servirle. ¡Oiga es que soy artista y usted es un burgués! Hoy en día Flaubert hubiera reclamado una subvención pagada con nuestros impuestos y no hubiera escrito una línea. Más que el yugo del capitalismo consumista parece que lo que de verdad impera es la socialdemocracia consumista, con sus dosis de intervencionismo feroz, a la manera del famoso gran hermano, cada vez más invasivo, con sus dosis de corrección política y ausencia de pensamiento crítico. Eso, combinado con la sociedad de masas y medios de comunicación de masas está cambiando muchas pautas de comportamiento. Se charla “on line”, se opina rápidamente, se comunica la impresión que nos ha producido un texto que realmente no hemos leído con detenimiento, que tampoco hemos podido analizar, porque además nos llegan cientos de textos que leer. Solemos opinar sin demasiado fundamento y sin demasiado criterio, sobre todo a base de impresiones, casi de forma irracional, me gusta no me gusta, es de mi mundo o no lo es. Y desde luego las herramientas para la manipulación de masas han aumentado y se han sofisticado. Claramente las humanidades bien estudiadas tienen poco encaje en un mundo así, porque enseñan lo contrario: a razonar, ejercer el espíritu crítico, a dar respuestas fundadas, basadas en conocimientos esenciales, que no necesariamente tiene que ser muchos, sino sólidos y profundos. También puede conseguirse algo parecido con una buena clase de matemáticas. Tal vez la parte más acertada del artículo sea esa, la dispersión de la enseñanza en tonterías, olvidando las esenciales.  Yo tuve un profesor que nos dio unas nociones de lógica y nos explicó con ejemplos sencillos lo que es una falacia lógica, por ejemplo. Es útil para pillar trucos como este: ¿Es verde o rojo? ¡Responda sí o no! Trucos qué tan habituales son en el mundo de los medios y con los que se ganan elecciones. Los alumnos que asistimos a esas clases y más o menos entendimos lo que nos explicó realmente nunca se lo perdonaremos. Ahora que no todo es negativo. La llegada de interné supone un sinfín de posibilidades para defenderse de esa gran manipulación. Mientras no sea intervenida del todo, ahí están los cientos de mensajes, páginas web, blogs, etc. en los que se ejerce el espíritu crítico, se intercambia información, etc. Sitios de distinta calidad y fundamento, pero en muchos de ellos se puede aprender. Y esto supone que determinadas instituciones tradicionales reguladas por el Estado (como colegios y universidades) se está gradualmente quedando un poco fuera de juego. Es posible que a medio plazo el conocimiento y la formación vayan a encontrarse en otro sitio, a adquirirse de otra manera. Ya veremos. Estas son mis impresiones. Pero sin ánimo de abrir debate. Lo dejamos para cuando nos veamos con un vinillo. Para todas las cuestiones sociales el vinillo es fundamental y el pitillín también. Pero fijaros como eso se persigue hoy en día con tiránica saña. Yo temo por los huevos fritos con chistorra que pronto serán perseguidos, con lo que me gustan…

martes, 3 de mayo de 2016

Unaceptable!


El diálogo que damos a continuación no es más que un inocente desahogo, un divertimento intrascendente. Pero cómo siempre hay gente dispuesta a criticarlo todo, nos adelantamos a advertir que sabemos que no es un diálogo verosímil ni plausible. O al menos no como tal, en su conjunto, aunque algunos de los elementos que lo componen si vienen directamente de lo que sucede todos los días. Y esto por varias razones: el uso del usted, completamente desaparecido, la clara relación jerárquica, hoy existente pero disimulada, lo directo y franco del diálogo, la bronca abierta, el desahogo, el portazo que nadie preso en las mil deudas contemporáneas puede hoy dar. La relación laboral es actualmente la misma: jerarquía, subordinación, a veces violencia y miedo, pero todo ello envuelto en formas melifluas, en una hipocresía cremosa y sin gracia, que ocultan, o tratan de disimular al menos, el sadismo, las relaciones de poder, la lucha por la supervivencia, las dentelladas, el uso de la navaja capadora. La incorporación de la mujer al trabajo, lejos de suavizar todo esto, es posible que lo haya empeorado, aportando a un entorno de por si complicado, elementos como la intuición, la adivinación, las afirmaciones indemostradas, el alegre desorden, los sobrentendidos, el jugar con los ojos y el descoque primaveral, inmanejables para tomar decisiones racionales. Y cuando termina la jornada laboral ahí están, con el trabuco cargado, Mariano, Sánchez, Podemos . . .

 

  • ¿Cuál es el timing para esta action?
  • ¿Cómo dice?
  • ¡No está al día Abundez, no está updated! Si sigue así, no me sirve de interfaz con la corporación. A ver como alocamos su sueldo si no es usted más responsive, leñe.  
  • Hombre don Canuto, yo es que los idiomas, así mezclados… ¡¡Es que no me sale!!
  • Tiene que mejorar su inglés Abundez, para ser multitask. Tiene que pillar el punto, ser fluent, moverse por el laberinto corporativo, reportar, endosar, reenviar, copia oculta, acrónimos, jerga, iniciales, pero todo en jerga, en jerga, slang dude, tiene que mejorar su inglés o le saco del headcount
  • ¡Pero don Canuto si soy licenciado en filología inglesa, he vivido dos años en Londres, con un postgrado allí y soy el traductor de John Donne al español para la editorial NosprivaAlbión…!
  • ¿Qué pasa? ¿Quiere ahora hacerse el cool? Respect! ¡A mí no me falte! Usted es un estrecho, Abundez, lo que hace falta es ser trendy, trendy, no se entera. ¿A ver, y ese John Donne sobre que escribe? ¿Management? ¿Cómo es que no me suena?

 

Abundez quema las naves:

 

  • Hombre don Canuto, con todos los respetos, como dice la canción, porque es usted muy bruto…
  • ¿¡Pero cómo se atreve Abundez!? Unaceptable!
  • Es que no puedo más Canuto, cara de bruto, tío piernas, te retiro el tratamiento, me tienes hasta las balls, para que lo entiendas…
  • Pues cuando sea el review se va usted a cagar, Abundez, ¡se lo digo yo!
  • ¿Y eso como se dice en inglés con acento de Morata?
  • ¡Un report te voy a meter que ya verás cuando llegue a HQ!
  • ¡Unaceptable Abundez!
  • Don Canuto váyase a tomar por culo…

Canuto se desgañita:

 

  • ¡Usted no es compliant! ¡Eres low performer! ¡Carne de reestructuring! Eres underperformer. ¡Yuaraluser!

 

Abundez encontró en su mesa de trabajo el finiquito junto con un cúter bien afilado y un vale para una bañera de agua caliente, pero lo que son las cosas, lo dejó ahí todo y se fue a casa.

lunes, 2 de mayo de 2016