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miércoles, 18 de febrero de 2026

Avisos de Barrionuevo, II. La bodegonera. Madrid, vena del arca.

“De Nápoles se avisa el descontento del pueblo, con lo endiosado de Castrillo  y con las estafas de su mujer, que hace a todos, pidiendo y tomando cuanto le dan; haciendo muchos convites, y no a su costa, que duran de sol a sol; de que resultan hartos pasquines, pintándola como bodegonera (…). 

Ezpeleta anda retirado, no por lo civil, que eso ya se compuso, sino por confidente de Lanuza, y fato, depositario y mequetrefe de sus monipodios. Madrid, Señor, es la vena del arca donde acude toda la sangre del hombre. Yo soy curioso, y tengo muchos amigos que con particular cuidado me advierten todo lo que pasa. Aquí vienen a parar las nuevas de todo el mundo, con que no es mucho que, habiéndome dado Dios un poco de talento, me echa a volar a todas partes en servicio de Vm., que guarde Dios como puede, deseo y le suplico. Madrid y Octubre 21 de 1654 años. – Besa la mano a Vm. su mayor servidor, D. Jerónimo de Barrionuevo.” 




domingo, 15 de febrero de 2026

Avisos de Barrionuevo.

De los avisos de Barrionuevo, esta maravilla que sigue, y forma parte del aviso XXII, de la edición, de M. Tello, 1892:

(…) De Inglaterra se avisa que el Parlamento, que es lo mismo que Cortes generales, que ahora se ha juntado, pide a Cromwell tres cosas grandes: la primera que despida el ejército, supuesto que no tienen guerra con nadie, ni doméstica, dentro de casa; la segunda, que declare si él es Protector sobre el Parlamento, o el Parlamento sobre él, porque ellos no tienen necesidad de que nadie les defienda ni ampare; la tercera, que diga qué religión profesa. Tiénese por sin duda que le han de matar, porque su ánimo es de no dejarse tiranizar de nadie, sino de ser aquella isla república soberana como Venecia. 

Lo que yo tengo por cierto es que Dios ha de permitir entre ellos guerras civiles, para echar del mundo gente tan atroz y bárbara, pagando sus pecados acá y allá. Avisaré de lo que hubiere.