domingo, 21 de julio de 2019

En San Miguel. De los cuadernos de Alcides Bergamota. Cortesía de Calvino de Liposthey, biógrafo, para la Voz de Nava.


En San Miguel, frescos que veo de lejos, la gente que circula por toda la Iglesia impide acercarse más. En el órgano, un medallón en el que aparece una mujer tocando, mujer antigua, vestida en azules, pelo recogido, mangas amplias, cerradas sobre las muñecas. Parece tocar, pero en silencio, sin que su gesto inmóvil  provoque la menor nota de música, mientras la vida de la Mallorca turística se agita a sus pies. En este calor sofocante, en esta ciudad encarnación del Mediterráneo -de una belleza en su parte vieja serena y clásica, palacios, iglesias, plazas- tomada al asalto por hordas de turistas armados de videos, móviles, cámaras, la Iglesia sigue impertérrita impartiendo los Sacramentos y proclamando el Evangelio. Pese a todos los avatares que se quieran evocar. En San Miguel, bautizo colectivo, pese a todo, pese al calor del estío, los turistas, la bohemia, las masas.

Agosto del 2008

No hay comentarios:

Publicar un comentario

SI QUIERE ECHAR SU CUARTO A ESPADAS, YA SABE AQUÍ. CONVIENE QUE MIENTRAS ESCRIBA ESTÉ USTED FUMANDO, CIGARRO O INCLUSO PIPA.