jueves, 16 de octubre de 2014

EL TERCIO (una vez más).

De nuevo la agresión generalizada, los mensajes hirientes, la incomprensión y todo por unas fotos y un error de edición. Las fotos que colgamos ayer, el general Franco, Franco y Millán Astray y una tercera, muy conocida, de unos divisionarios, han sido la pedrada que ha provocado los comentarios, oye no os paséis, que os van a decir algo, que parecéis unos fachas, a estas alturas, etc. Sobre los comentarios no hablaremos. Es el ambiente que hay. Cursilería generalizada. Nadie capaz de hacer una pedorreta como la de la foto. Habrán comprendido los buenos seguidores de Cepogordo, que son legión (perdón por insistir en el asunto), que se trataba de unas ilustraciones para nuestra sección TIPOS FÍSICOS EXTINGUIDOS. Si, así son las cosas. Extinguidos. Nadie en el panorama actual es capaz de hacer una pedorreta decente, no hay en la vida pública más que tristes payasos entregados a una función siniestra. 

jueves, 9 de octubre de 2014

TOROS, con un punto de algo, que quiere que le diga.

“La corrida tuvo sabor añejo, de buena solera. Yo me acordé, José, de la tarde de los toros de Martínez.”

VIEJALES

Cuenta el Marqués de Valdeiglesias en sus memorias que el general Narváez no temía a la prosa pero si al verso. Si le atacaba la prensa no se inmutaba, pero si le hacían coplas, entonces reaccionaba y el autor salía por pies al exilio. De entre los grandes satíricos del XIX destaca Manuel del Palacio:

Política: arte ramplón
Que se aprende mal y pronto,
y en la española nación
Es constante ocupación
De algún sabio y muchos tontos.

A la hora que es, al sabio lo seguimos buscando.

Lo cierto es que esta forma de crítica ha pasado de moda completamente. Es natural, pero tiene gracia, alguna vez, asomarse a aquello.

Montado en la diligencia
me voy camino de Francia
¡Me cago en la Providencia
Del Juez de Primera Instancia
del Distrito de la Audiencia!

¿Oiga pero esto que es? ¿Pero usted en qué mundo vive?

Ya estamos…Pues si mire usted con estos trastos y estos viejales nos entretenemos y le hacemos la higa.

Lo que se pierden los niños y las señoras.

Que uno sepa ya no hay Rey de gallos. El Rey de gallos nos dice el diccionario que es el regocijo de carnestolendas en que un muchacho hacía de rey de otros. Y el mismo nombre se daba al muchacho que hacía de rey en este regocijo. Por otra parte nos dice también el diccionario que se conoce como Águedas, en el folclore castellano y leonés, a las mujeres que el día tres de febrero, festividad de San Blas, ataviadas con trajes regionales, toman simbólicamente el mando del lugar. Miren ustedes que cosas.

Es usted un carca oiga.

Y usted un memo y además un pelagatos, que no lo puede usted disimular, que se le van los ojos cuando pasa un minino. ¿Esos guantes que lleva, de que son?