lunes, 14 de septiembre de 2020

Aproximación.

No es un secreto para nadie que Tato y Doroteo eran amigos de la crítica social y de cierto cuchicheo contenido, limitado a ciertos extremos que se justificaban por la necesidad de conocer el mundo en que vivimos. Sólo la benéfica influencia del gran polígrafo lograba moderar esa inclinación, consiguiendo que emplearan sus fuerzas y notoria capacidad en actividades de mayor fuste, para las que por otra parte sentían natural inclinación, como la especulación intelectual o el arte cisoria, el paseo por las soledades que rodean Nava, las largas horas de solitaria lectura o el apaleamiento de enemigos políticos.






2 comentarios:

  1. cotillas y fascistas. asco dais.

    ResponderEliminar
  2. El comentarista anonimo califica de fascistas no se sabe si al autor o a los retratados. Claramente no sabe de que habla ni a quien se refiere. Resulta cansino ese continuo motejar de fascista todo lo que no nos gusta, no se entiende o sencillamente supera los estrechisimos limites de una sensibilidad raquitica.
    Abelardo Mendicute, Juez de Paz de Villafranca de Pomar.

    ResponderEliminar

SI QUIERE ECHAR SU CUARTO A ESPADAS, YA SABE AQUÍ. CONVIENE QUE MIENTRAS ESCRIBA ESTÉ USTED FUMANDO, CIGARRO O INCLUSO PIPA.