Acabo de ver a una tiorra política, tronando
por las mesas electorales como torero viejo en plaza de pueblo, arrastrando
recias patorras y melena cardada. Terrible ogresa. Ha llegado Nicasio el
alcalde, viejo político de cabezón sin cuello, ha repartido saludos, abrazos,
monedas, billetes y chocolatinas y se ha ido entre aclamaciones. Un guardia
civil habla de la corrida de Miura mientras un tío chancletudo recoge papeleta
animalista. Como nadie usa las cabinas sabemos lo que votan todos los vecinos.
Una vecina acude con la señora que trabaja en su casa, cuidadora, y
prácticamente le elige las papeletas, votan lo mismo, la señora delante, la
criada detrás. Una escena de la prehistoria electoral. Dos nietas pimpantonas,
casi unas señoras, de buen ver y buen aire conducen hasta la urna a una abuela
decrépita en silla de ruedas. Una vieja roja echa espuma por la boca. Familia
pepera con iniciales en las camisas y cara de mucho dinero, pero con los pies
pequeños, mire usted; se besan se saludan, cuanta siesta reventada por el
civismo democrático. Tienen que dejarse de esas chorradas policiacas con las
que pierden el tiempo y leer a Joaquim Machado de Assis, un segundo Eça. Pareja
de alcohólicos descoyuntados, papeleta en mano. Que insoportables el recuento,
las actas y el personal sudado comiendo bocadillos revenidos. La presidenta de
mesa lleva hierro en la nariz, moño sobre el cogote y viste elegante chándal
negro que le ciñe como un guante silueta de Diana cazadora que no deja sitio a
la imaginación. Masca chicle y dice vale y joé. La zapatilla deportiva triunfa
sobre el zapato abotinado, el cuero y el cordón derrotados por la chancleta,
una derrota que es previa a la derrota política, de cuando los hijos de familia
salieron a pasear enseñando los pinrreles por primera vez, lo demás va detrás.
No todo está en las formas, ya lo sabemos, pero que quiere que le diga. Nene
con camiseta de Messi pregunta a su melenudo papá chandalero ¿qué es facha?;
miran de reojo al que esto escribe. Bostezos terribles; se vota en familia, de
una comunión vienen sin duda matrimonio con niños todos impecables, transmiten
un aire retro por lo inusual de su aspecto. ¿De qué estampa antigua han salido?
La poli saluda a la mona del lugar con un ¿qué hay Raqui?jueves, 16 de abril de 2020
Jornada electoral II. Fragmento de diario.
Acabo de ver a una tiorra política, tronando
por las mesas electorales como torero viejo en plaza de pueblo, arrastrando
recias patorras y melena cardada. Terrible ogresa. Ha llegado Nicasio el
alcalde, viejo político de cabezón sin cuello, ha repartido saludos, abrazos,
monedas, billetes y chocolatinas y se ha ido entre aclamaciones. Un guardia
civil habla de la corrida de Miura mientras un tío chancletudo recoge papeleta
animalista. Como nadie usa las cabinas sabemos lo que votan todos los vecinos.
Una vecina acude con la señora que trabaja en su casa, cuidadora, y
prácticamente le elige las papeletas, votan lo mismo, la señora delante, la
criada detrás. Una escena de la prehistoria electoral. Dos nietas pimpantonas,
casi unas señoras, de buen ver y buen aire conducen hasta la urna a una abuela
decrépita en silla de ruedas. Una vieja roja echa espuma por la boca. Familia
pepera con iniciales en las camisas y cara de mucho dinero, pero con los pies
pequeños, mire usted; se besan se saludan, cuanta siesta reventada por el
civismo democrático. Tienen que dejarse de esas chorradas policiacas con las
que pierden el tiempo y leer a Joaquim Machado de Assis, un segundo Eça. Pareja
de alcohólicos descoyuntados, papeleta en mano. Que insoportables el recuento,
las actas y el personal sudado comiendo bocadillos revenidos. La presidenta de
mesa lleva hierro en la nariz, moño sobre el cogote y viste elegante chándal
negro que le ciñe como un guante silueta de Diana cazadora que no deja sitio a
la imaginación. Masca chicle y dice vale y joé. La zapatilla deportiva triunfa
sobre el zapato abotinado, el cuero y el cordón derrotados por la chancleta,
una derrota que es previa a la derrota política, de cuando los hijos de familia
salieron a pasear enseñando los pinrreles por primera vez, lo demás va detrás.
No todo está en las formas, ya lo sabemos, pero que quiere que le diga. Nene
con camiseta de Messi pregunta a su melenudo papá chandalero ¿qué es facha?;
miran de reojo al que esto escribe. Bostezos terribles; se vota en familia, de
una comunión vienen sin duda matrimonio con niños todos impecables, transmiten
un aire retro por lo inusual de su aspecto. ¿De qué estampa antigua han salido?
La poli saluda a la mona del lugar con un ¿qué hay Raqui?miércoles, 15 de abril de 2020
Jornada electoral I. Contexto.
Todavía recordaba el gran Bergamota su primera noche electoral.
Vendrían muchas más. Fue por supuesto arrastrado por Toñi la Roja. A Toñi todo
el tinglado y el fondo del asunto le importaban poco. En cambio, sabía
perfectamente como servirse del sistema y conocía la importancia de jugar el
juego aceptando las reglas propuestas. Tenía muy claro el camino a sus abrigos
de visón. Probablemente este punto, lo de los abrigos, era uno de los pocos
errores cometidos por Toñi en su frío análisis del juego, uno de los pocos
aspectos en que se quedaba corta o llegaba tarde, incapaz de prever la rápida
llegada de los partidos ecológicos, de las candidaturas animalistas. Cosas de
la edad, generacionales. Toda la vida persiguiendo el visón, no lo pensaba
cambiar por la sudadera con capucha.
![]() |
| Turba electoral (en reposo). |
martes, 14 de abril de 2020
Tertulia.
El
Niño de la Palma está gordo y calvo, y aquello, ¡aquello pasó!
| Las manos de Rafael el Gallo encendiendo un cigarro. |
Siendo
la vocación original de Cepogordo, habanera y cigarrera en general, no está mal
que de vez en cuando nos centremos de nuevo en el tema de dónde tomamos en su
día el título. Para contar las cosas con precisión, fue primero el título de
una revistilla de papel, de un papelajo, hace muchos años, cuando teníamos
todavía aspiraciones de vida de café, casi diría de café literario, creativo, de
bohemia a la suerte contraria, es decir, llevando corbata y fuamando habanos,
un doble escándalo. El título se lo puso Sanglier, tanto al papel como a la
reunión. A cada uno lo suyo. Esos humos absurdos, esas ínfulas de crear algo,
esas ganas de montar una tertulia al estilo clásico, pasaron. Se las llevo en
primer lugar la legislación, cuando la ministra rojilla y zafia, pero ministra,
prohibió fumar en locales públicos. Luego la crisis, que cerró para siempre el
lugar dónde nos reuníamos, el Hispano. Nos sentaban en una mesa del fondo y nos
dejaban cenar algo y luego fumar y fumar. La nube de humo azul que se formaba
era prodigiosa. Cerrado para siempre. Finalmente, y tal vez por encima de todo,
el no tener nada que decir fue fundamental para disolver la asamblea que
resultó ser un cascarón, toc, toc, toc. Y por supuesto, el tiempo, el viento,
la vida, y esas cosas. Quedó algún numerillo más del papelajo, tal vez uno, y su
título que luego se hizo digital.
Tertulia
verdadera, real, auténtica, fue la de José María de Cossío que tan
magistralmente retrata Antonio Díaz-Cañabate en su libro. La nómina de los que
acudían era impresionante, tanto como el ambiente de gente de bien que describe
el autor de Historia de una tertulia, que así se títula. Citemos de memoria a
Emilio García Gómez, Sebastián Miranda el escultor, Domingo Ortega, el propio
Cossío, por supuesto, a veces su hermano Francisco, Ignacio Zuluoga, el guitarrista
Regino Saínz de la Mata, Eugenio d’Ors, alguna vez Pedro Mourlane Michelena y
muchos más que no cito. Personalidad, personalidad, personalidad. Probablmente
lo que mas escasea en este tiempo tan gris y uniforme. En fin.
Es
fundamental no dejarse en el tintero, que en este caso es más bien teclado, a
la gente del toro. Pues se trataba de una tertulia en la que coincidían muchos
aficionados, sin ser por ello una tertulia necesariamente taurina. Pero el
asunto de los toros estaba muy presente, y podía centrar la conversación, la
tertulia, si se daban las condiciones. Por ejemplo si, además de Domingo Ortega
al que ya hemos citado, acudía Juan Belmonte, excelente conversador, alguno de
los Sánchez Mejías, ganaderos como José Escobar o Rafael “El Gallo”, hermano
mayor de Joselito, también apodado el divino calvo. Le recordamos en último
lugar, pero no por ir a la cola, al contrario. Asiduo de la reunión, es uno de
los personajes más y mejor retratado en el libro. Una personalidad
absolutamente única e irrepetible. Memorable resulta su encuentro con Baroja en
el taller de Sebastián Miranda. Pero no vamos a deternernos a glosar al
personaje, de sobra conocido y evocado por unos y otros con mucho más acierto
de lo que nosotros podamos lograr. Al libro de Díaz-Cañabate les remitimos.
Si
traemos aquí al Gallo es por su condición de extraordinario fumador de puros,
por ser un cepogordista al cuadrado, por merecer todos los premios que se le
pudieran dar relacionados con el tabaco y el fumeque. Dejemos que hablen
algunos párrafos de Historia de una tertulia:
(…) al hacer su
solemne aparición Rafael “el Gallo”, con su sombrero ancho negro, su pañuelito
de seda al cuello y su puro entre las manos cuidadas y finas, unas manos
dieciochescas estas de Rafael; al verlas, se explica uno que no quisiera
mancharlas con la sangre de los toros. Lleva una sortija primorosa, una hilera
de diminutos y oscuros rubíes aprisionada por dos aritos de platino; entre sus
dedos, el puro cobra una prestancia noble; ya no son habanos soberbios, de
vitola rubia impecable y aroma suave los que fuma Rafael, sino un faria, una
porra vulgar, que entre sus dedos de abate o de marqués se transforma, como si
los dedos fueran ébano que transmitieran la esencia de tantos y tantos vegueros
de la Vuelta de Abajo, consumidos a la largo de los años. (pág. 153).
-
¿A usted no le
gusta el vino Rafael?- le preguntan.
-
No, señor. Yo no
tengo más que un vicio, el tabaco; mejor dicho, los puros; si a mí me hubiera
gustado el vino, no sé lo que habría sido de mí; no habría salido jamás de una
taberna, porque me he pasado la vida en los estancos comprando puros. (pág. 206).
Famosos
son sus retratos fotográficos fumando, y no lo es menos la foto que les ponemos
a continuación, sentado entre Alvaro Domecq y Juan Belmonte.
![]() |
| Pues no es la que decíamos, es con Ortega. También tiene su aquél. |
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martes, 7 de abril de 2020
Bergamota y Tato. Retales de conversación.
Mire
Bergamota, se lo vuelvo a decir. No olvidemos que vivimos en una sociedad en la
que la gente se hace una foto de la minga para convertirla en digital y que
circule por las redes. Así están las cosas y no hablamos de individuos
estrafalarios sino de, por ejemplo, los adolescentes. Alguno dirá que son cosas
de la edad. Seguramente, pero que se manifiestan y se canalizan de manera harto
distinta a como podía hacerse en el pasado. En el pasado, el señorito canalla
podía serlo pero sin salir de un orden de realidad y a una edad normalmente más
tardía. Y no lo hacía ahíto de pornografía que es dónde está el quid de la
cuestión.
Que
cosas dice, no me dé detalles por favor.
Volvía
de comer, bajo un sol de febrero incomprensible por su fuerza. Hasta el punto
de que llevaba puesto un sombrero de paja a modo de protección y a la vez una
bufanda. Al cruzar una rotonda se acercó a una de las iglesias del lugarejo. Se
podía ver, adosado a una de las paredes del atrio, una cruz alta, asomando con la perspectiva por encima de las vallas cerradas. Y sobre la cruz un cristo
crucificado. Y esa imagen resultaba de repente sorprendente, como desplazada o
incongruente con aquél día soleado y la satisfacción que producía la digestión
de una comida que había sido copiosa y excelente. Detuvo el paso quedándose
como absorto, tratando de recordar algo. Aquello representaba algo, era aquella
religión, aquél antiguo culto.
lunes, 6 de abril de 2020
Los grandes hombres.
Un lugar común es sin duda que España no
trata bien a sus grandes hombres (y mujeres). Es un lugar común si lo
consideramos como una característica española. Si dijéramos, ¡cuán a menudo las
naciones no tratan bien a sus grandes hombre y mujeres! entonces, totalmente de
acuerdo. Un par de ejemplos fuera de nuestras fronteras: Temístocles, vencedor
de Salamina, salvador de Atenas, más tarde desterrado por sus conciudadanos.
Clive, verdadero artífice de la India británica, que fue desposeído de todos
sus títulos y cargos y terminó sus días como un oscuro ciudadano, paseando por
las calles de Londres (dueño de cierta fortuna, eso sí).
domingo, 5 de abril de 2020
La queja.
No es posible quejarse apenas de nada, si uno está encerrado en casa, gozando de buena salud. Otra cosa es experimentar añoranza por la vida normal, recordando por ejemplo lo que hicimos el año pasado por estas mismas fechas: asistir a Misa por la mañana, domingo de Ramos, y acudir por la tarde a los toros. Tal vez los toros históricos pudieran ser algo terrible y brutal, en mayor o menor medida, como puede verse en algunas de las interpretaciones que dejaron, por ejemplo, Goya o Gutiérrez Solana. Aunque tampoco puede afirmarse como una evidencia. Sin embargo, hoy, en el mundo en que vivimos, el contraste que representan con lo electrónico, lo digital, lo plástico, liso y pulido, con la jauría que son las redes sociales, todo ello tan omnipresente durante estos días de reclusión, resulta esencial para no perder ya del todo y definitivamente el norte.
Y de regalo, por ser abril, esto de Lope:
Apenas Leonora
La blanca aurora
Puso su pie de marfil
Sobre las flores de abril...
sábado, 4 de abril de 2020
La tertulia y el cigarro habano.
Historia
de una tertulia de Antonio Díaz-Cañabate, es un estupendo libro, pero lo será
sólo para quien no le haga mohines a la fiesta de los toros, al tabaco y por
supuesto a la tertulia. La tertulia no es sólo charlar, es hacerlo juntos, todos
a una. Así lo explica el autor recordando que una noche se trasladaron del café
habitual a casa de Edgar Neville que les había invitado a cenar: “En el salón
de Neville, decorado con dos admirables Solanas, la tertulia acampó. Nada de
los grupitos que suelen formarse en estos casos, generalmente, a un lado las
señoras y a otro los caballeros. No: se hizo la tertulia. Gran corro.”
Y
añade el autor, algo que al cepogordista, a la tropa de Nava de Goliardos, a
los redactores de la Voz de Nava, al patronato de la Fundación Tato para
Varones Desahuciados, les ha llegado al alma. Es lo siguiente:
“Se
hizo la tertulia y se encendieron los puros, que son como las luminarias que
alumbran la fiesta inefable, sin las cuales parece que no se puede hablar. Una
tertulia sin puros es una reunión de hombres tristes, que suspiran de vez en
cuando”. (pág. 204 de la edición de la editorial Renacimiento del 2019).
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