Calvino de
Liposthey considera que, pese a su crudeza, los apuntes del dietario del Gran Polígrafo
pueden tener cierto interés. Corresponden a la época sombría en que, lejos de
Nava, el gran Bergamota sufría los rigores de ser empleado por cuenta ajena. Las
entradas del dietario de aquella época cuentan con el atractivo de una cierta
frescura y espontaneidad, propia del apunte trasladado al papel para que no se
olvide la impresión de un momento.
Conviene
recordar que el Gran Polígrafo consideraba aquella época como una experiencia
personal desoladora en su mayor parte. Coincidía en eso tanto con Hayek cuando
afirma que una sociedad de asalariados no puede constituir una sociedad de
hombres libres, como con el Tradicionalismo al que se unió en Nava y sus
críticas al capitalismo financiero de grandes multinacionales. Curiosamente, en el mismo
sentido iba Ramiro Ledesma cuando en su Discurso a las Juventudes de España se
refiere varias veces al asalariado como perteneciente al más bajo de los
estratos de la sociedad: “Si las
juventudes angustiadas y sensibles a las desgracias de España emprenden una
acción enérgica en pro de su fortaleza y liberación, tienen que buscar con más
insistencia que otros los apoyos y colaboraciones de una parte —lo más amplia
que puedan— de la clase obrera, de
los asalariados, de los pequeños agricultores y, en fin, de esa masa general de españoles en
constante y difícil lucha con la vida.” Y el tío, más adelante remata: “(…) Y más aún, no se trata sólo de asalariados,
de proletarios. El paro amenaza hoy asimismo a zonas inmensas, pertenecientes a
las clases medias, y se agudiza cada día con caracteres más graves en las
juventudes.” Obsérvese como asocia asalariado y proletario y de alguna
manera lo considera como no perteneciente a las clases medias. En fin. Así es
la vida.
Calvino de
Liposthey nos facilita un primer apunte del famoso dietario. Esperamos que la
cosecha sea abundante y vengan más.
Finales de junio de ****.- Subiendo las
escaleras me cruzo con Pepita que es el bombón de por aquí y además actúa como
tal. Podría incluso decirse que lo que la convierte en el bombón de por aquí es
más la actitud, la actuación, que la propia condición física, que tampoco es
que esté mal. Baja las escaleras con una falda más que mini, camiseta tensa y
el pie al aire, al cruzarnos suelta como una risilla-gemido y al tiempo se
muerde el labio inferior con los ojos disparados. La primavera trastorna al
personal, es evidente. Y da que pensar sobre esa parte de nuestra personalidad que
casi siempre pasamos por alto, más cercana de la naturaleza primera, bruta, que
racional. Pepita que bajaba por las escaleras estaba en ese momento más cerca
de la planta tropical, del felino, que de la ciudadana urbanita pagadora de
impuestos. Hemos escapado con vida, que no es poco.
La FAUNA.
Muy interesante como siempre. Una vez más, Cepo da en el clavo de la noticia,!!! ingle y sociología!!!, el cóctel del verano.
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