lunes, 22 de junio de 2026

Flaubert. Apuntes rastreros sobre la época. Sin loro ni nada parecido.

La Monarquía de julio se caracteriza por el ascenso de la burguesía como clase dominante, por la rápida industrialización de Francia y por el surgimiento del proletariado. Fue derrocada por la Revolución de 1848, que dio paso a la Segunda República Francesa.

Protagonista del momento es por lo tanto el burgués, la clase burguesa, inseparable del comercio, del dinero, de la acumulación de capital, del éxito como meta en la vida. La burguesía es una de las obsesiones de Flaubert, casi una monomanía, sin duda más desde un punto de vista estético y vital que sociológico o histórico. Dijo aquello de “Llamo burgués a cualquiera que piensa con bajeza[1]”.

Puede decirse que el mundo moderno nace de la mano de los mercaderes, que con el dominio de los negocios y el de la técnica se harán dueños del poder político. Encarnan una mentalidad determinada, basada en el deseo de enriquecerse, la voluntad de ahorro y el deseo y la capacidad de emprender que permitan conseguir el objetivo final que es el éxito simbolizado por la riqueza. Mentalidad dominada por el cálculo y la utilidad, favorecida por la mentalidad protestante, necesidad de racionalizar toda actividad para maximizar el beneficio, proclamación de la ganancia como valor supremo por encima de cualquier otra cosa. Solemos ver muchas de estas cosas como algo positivo y hasta natural. Aunque pueden tener su cara negativa.

Se ha calificado el mundo burgués como la sociedad del resentimiento. Consistiría en que el burgués deshace el mundo, le quita valor, mientras en paralelo se da más importancia a sí mismo. El mundo no se percibe como creación, ya no se contempla, se considera como obstáculo que superar o sujeto al que dominar con la técnica y la organización.

La utilidad todo lo preside, incluso la relación con los demás. Se asocia con el burgués una psicología. El burgués sería partidario de un orden que le permite evolucionar, desenvolverse, pero sin creer en ninguno de sus fundamentos, cuando resultan un obstáculo para sus fines propios (ejemplo en Flaubert y su sobrina). Podría por tanto asimilarse al fariseo primero, y cuando el barniz religioso desaparece es el ateo práctico sin más horizonte que lo material, su estancia en la tierra. El comunismo podría llegar a presentar como un espíritu burgués puro. En la burguesía estaría la disociación entre libertad y bien, libertad y justicia

ESPAÑA
. Si nos vamos a España como referencia, Flaubert nace reinando Fernando VII que muere en 1833, cuando ya se ha proclamado la monarquía de julio francesa. La primera guerra carlista se desarrolla de 1833 a 1840 y el reinado de Isabel dura hasta 1868 cuando se exilia a Francia. La disputa por el candidato al trono de España será la chispa que desencadene la guerra franco-prusiana y acabe con el segundo imperio francés. En 1876 se consolida la restauración monárquica de Alfonso XII. Cuando muere Flaubert en 1888 en España se inaugura la exposición universal de Barcelona y se crea la UGT, en Londres actúa Jack el Destripador.


[1] Bajeza. De bajo.
1. f. Hecho vil o acción indigna.
2. f. Cualidad de bajo (‖ ruin o mezquino). Bajeza de ánimo, de miras, de nacimiento.

 

miércoles, 10 de junio de 2026

¡Oye, Manolo! El poder en los toros. De los dietarios de A. Bergamota.

En los toros una gorda limpia y bien peinada exhalaba vaharadas de sudor espeso cada vez que se meneaba. Y lo estuvo haciendo toda la tarde, para ganarnos los terrenos, adentrándose con habilidad y potencia en la zona reservada a nuestras piernas, las piernas de los sufridos espectadores. ¡Manolo! – gritaba la sonriente y alegre gorda- ¡Ven para acá! Iba el matrimonio con unos amigos y al subir por el tendido habían quedado separados por los acompañantes. Manolo se hizo el sordo un par de veces, pero a la tercera llamada ya dijo que no, que el quieto dónde estaba, por no molestar. Resultó enternecedor como estuvo ella pendiente de él toda la corrida con una gran sonrisa (¡Aplaude! ¡No aplaudas! ¡Oye, Manolo! ¡Pues a mí me gusta! ¡Mira cómo me rio!). Y el tranquilo, resguardado al otro lado de los amigos, a su aire, asintiendo con algún gesto, resoplando tranquilo. Porque era también un buen balleno, una buena morsa, con su descomunal papada, pero sin la chispa, sin la gracia de ella, que se puso cómoda, nos ganó los terrenos y nos toreó como quiso, con donaire y sin un feo, con su napia redonda y su sonrisa alegre, rotunda, real, fetén. 

viernes, 29 de mayo de 2026

Con el pretexto de un autor.

El autor es un antiguo súbdito de la monarquía austrohúngara, tan denostada en la historia oficial de los colegios, como una institución antigua, atrasada, oscurantista, una cárcel de pueblos, etc. No hay más que ver el destino sufrido por cada una de sus partes desmembradas para darse cuenta de que vivir en paz bajo el gobierno tranquilo de los viejos emperadores seguramente no fue algo tan terrible en comparación. Destruidía por la especial inquina demostrada contra ella por los republicanos radicales franceses con el apoyo de la protestante Norteamérica de Wilson. El antiguo imperio se extendía sobre territorios que hoy forman parte de unos trece países europeos: 
Austria
Hungría
Chequia
Eslovaquia
Eslovenia
Croacia
Bosnia y Herzegovina
Serbia
Montenegro
Italia (sobre todo Tirol del Sur, Trentino y Trieste)
Rumanía (especialmente Transilvania y Banato)
Polonia (Galitzia occidental y zonas del sur)
Ucrania (Galitzia oriental y Bucovina).

domingo, 24 de mayo de 2026

El corbatín (de los dietarios de A. Bergamota).

¡Que cosas se ven en los toros! Allí dónde los que hacen el paseíllo van vestidos como nadie, son muchos los espectadores que se empeñan en lo contrario, en ponerse como representantes de la máxima fealdad y falta de decoro. Ayer bajaba uno las escaleras muy ufano y pagado de sí mismo, gran cabellera blanca, bien cuidada y repeinada. Pero dónde tenía que haber estado la corbata, aparecía el cuello blando de una prenda negra y fofa de tejido sintético. El ojo como magnetizado por el personaje y su atuendo no podía evitar mantener el descenso de la vista hasta encontrarse con unos pantalones a juego, más blandos aún, como de moro, rematados por las más extraordinarias zapatillas deportivas. Estaban seguramente abarrotadas de tecnología de última generación para pinrel dolorido, una auténtica prenda de astronauta. Mientras tanto, en la camioneta, estarían matador y cuadrilla, con chaquetilla y taleguilla manchadas después de la corrida, montera en mano, tal vez aflojándose el corbatín.

martes, 19 de mayo de 2026

España.

Hay que leer a veces, para mantenerse unido a la España que uno conoce, en la que uno cree, y que es el hogar, para volver a esa, lejos de todo aquello que es tan extraño y no tiene sentido. 
Bar en la avenida de Madrid, mostrador de zinc, todos los viejos brandis, Veterano, Soberano, Magno, una botella de Pepermint sin usar desde hace veinte años, una enorme croqueta, mostrador con productos fríos bajo cristal desde hace semanas y un personaje extraordinario detrás de la barra, con barbitas y pelo absolutamente hirsuto, sin duchar desde hace un tiempo, que le dice a quien le pregunta: Toma lo que quieras que no soy tu mujer, ¿o es que tu mujer tiene perilla? Ese personaje en un bar en Barcelona resulta hispánico al cuadrado. 

domingo, 17 de mayo de 2026

Carretera con gordo barbudo. De los dietarios de A. Bergamota. Cortesia de Calvino de Liposthey, biógrafo (y polígrafo).

La carretera como centro del paisaje. Las chimeneas de una aldea echan humo al atardecer, mientras pasa el coche a toda velocidad. Y en Madrid, mientras fumo, el magnífico atardecer, un pájaro canta, como un anuncio de la primavera. 

Recuerdo en mayo de una Navidad pasada. Ilustración: Tio con bigote (colección particular).

Son estos días entre Navidad y fin de año siempre inciertos, como entre dos aguas, tratando de descansar sin conseguirlo del todo, tratando de hacer mil proyectos sin realmente tener tiempo, trabajando, bregando, niños en casa. Y desde ayer por la noche dolor de garganta y un amago de trancazo. Una mañana larga, de verdad navideña, olvidada de todo, ha sido la del martes pasado. Aterrizamos en el Madrid viejo, vemos la exposición sobre Carlos III, hacemos luego un recorrido por varias iglesias para ver con los niños los nacimientos: Sacramento, San Miguel, San Isidro. Llegamos callejeando a la Puerta del Sol después de pasar por el Pozo dónde compramos mazapán, polvorones, y turrón de jijona, al haberse agotado el de yema. Nos despedimos de A y G que se quedan con su tía A. Llegamos C. y yo andando hasta la plaza de la Paja y comemos los dos en el Cosaco. El día entero sin teléfono. No es la primera vez que lo hago y es toda una liberación. El mundo como era antes, un único espacio, el que se pisa, y un solo tiempo.