jueves, 25 de junio de 2026

Calores y Barrionuevo. De las apuntaciones sueltas, no de Inglaterra, sino del feroz poligrafo.

No sé si he dejado apuntado por ahí que terminé un tomo de los Avisos de Barrionuevo hace poco. No recuerdo si es el primero que leo o el segundo. Así estamos a estas alturas de curso y calor. Y hablando de calores, viene muy a la mano la cita siguiente:

“Hoy se ha muerto aquí el Embajador del Príncipe de Condé, mozo gallardo de treinta años, y de los que asistieron a la comedia del Retiro el día de San Juan. Mueren muchos. Tanta era el apretura y calor con que salían abochornados.- Guarde Dios a Vm. Muchos años. Madrid y Junio 26 de 1655 años. B. l. m. a Vm. su mayor servidor, D. Jerónimo de Barrionuevo.”

No bebe, no fuma. De los apuntes dispersos del modesto polígrafo.

Del libro peculiar pero interesante y fácil de leer de Nicholson Baker, Humo humano:

"Asistía a la cena un profesor de teología alemán, un tal Julius Richter, hombre apaciguador. Dijo que la oleada de antisemitismo alemán pasaría. “El canciller Hitler es un hombre muy responsable, muy inteligente – dijo Richter-. No bebe, no fuma; lleva una vida rigurosamente moral. Podemos estar seguros de que Hitler no permitirá que semejantes cosas duren mucho tiempo”. Pág. 40. 

Y se nos ocurre pensar que el tal Julius era un lince, sin duda guiado en sus formidables intuiciones por el puritanismo protestante. 

“Robert Sherwood, uno de los redactores de discursos de Roosvelt, escribió: “Poca duda cabía de que el cigarrillo con boquilla y el largo puro se encendían al fin con la misma cerilla”. 







lunes, 22 de junio de 2026

Flaubert. Apuntes rastreros sobre la época. Sin loro ni nada parecido.

La Monarquía de julio se caracteriza por el ascenso de la burguesía como clase dominante, por la rápida industrialización de Francia y por el surgimiento del proletariado. Fue derrocada por la Revolución de 1848, que dio paso a la Segunda República Francesa.

Protagonista del momento es por lo tanto el burgués, la clase burguesa, inseparable del comercio, del dinero, de la acumulación de capital, del éxito como meta en la vida. La burguesía es una de las obsesiones de Flaubert, casi una monomanía, sin duda más desde un punto de vista estético y vital que sociológico o histórico. Dijo aquello de “Llamo burgués a cualquiera que piensa con bajeza[1]”.

Puede decirse que el mundo moderno nace de la mano de los mercaderes, que con el dominio de los negocios y el de la técnica se harán dueños del poder político. Encarnan una mentalidad determinada, basada en el deseo de enriquecerse, la voluntad de ahorro y el deseo y la capacidad de emprender que permitan conseguir el objetivo final que es el éxito simbolizado por la riqueza. Mentalidad dominada por el cálculo y la utilidad, favorecida por la mentalidad protestante, necesidad de racionalizar toda actividad para maximizar el beneficio, proclamación de la ganancia como valor supremo por encima de cualquier otra cosa. Solemos ver muchas de estas cosas como algo positivo y hasta natural. Aunque pueden tener su cara negativa.

Se ha calificado el mundo burgués como la sociedad del resentimiento. Consistiría en que el burgués deshace el mundo, le quita valor, mientras en paralelo se da más importancia a sí mismo. El mundo no se percibe como creación, ya no se contempla, se considera como obstáculo que superar o sujeto al que dominar con la técnica y la organización.

La utilidad todo lo preside, incluso la relación con los demás. Se asocia con el burgués una psicología. El burgués sería partidario de un orden que le permite evolucionar, desenvolverse, pero sin creer en ninguno de sus fundamentos, cuando resultan un obstáculo para sus fines propios (ejemplo en Flaubert y su sobrina). Podría por tanto asimilarse al fariseo primero, y cuando el barniz religioso desaparece es el ateo práctico sin más horizonte que lo material, su estancia en la tierra. El comunismo podría llegar a presentar como un espíritu burgués puro. En la burguesía estaría la disociación entre libertad y bien, libertad y justicia

ESPAÑA
. Si nos vamos a España como referencia, Flaubert nace reinando Fernando VII que muere en 1833, cuando ya se ha proclamado la monarquía de julio francesa. La primera guerra carlista se desarrolla de 1833 a 1840 y el reinado de Isabel dura hasta 1868 cuando se exilia a Francia. La disputa por el candidato al trono de España será la chispa que desencadene la guerra franco-prusiana y acabe con el segundo imperio francés. En 1876 se consolida la restauración monárquica de Alfonso XII. Cuando muere Flaubert en 1888 en España se inaugura la exposición universal de Barcelona y se crea la UGT, en Londres actúa Jack el Destripador.


[1] Bajeza. De bajo.
1. f. Hecho vil o acción indigna.
2. f. Cualidad de bajo (‖ ruin o mezquino). Bajeza de ánimo, de miras, de nacimiento.

 

miércoles, 10 de junio de 2026

¡Oye, Manolo! El poder en los toros. De los dietarios de A. Bergamota.

En los toros una gorda limpia y bien peinada exhalaba vaharadas de sudor espeso cada vez que se meneaba. Y lo estuvo haciendo toda la tarde, para ganarnos los terrenos, adentrándose con habilidad y potencia en la zona reservada a nuestras piernas, las piernas de los sufridos espectadores. ¡Manolo! – gritaba la sonriente y alegre gorda- ¡Ven para acá! Iba el matrimonio con unos amigos y al subir por el tendido habían quedado separados por los acompañantes. Manolo se hizo el sordo un par de veces, pero a la tercera llamada ya dijo que no, que el quieto dónde estaba, por no molestar. Resultó enternecedor como estuvo ella pendiente de él toda la corrida con una gran sonrisa (¡Aplaude! ¡No aplaudas! ¡Oye, Manolo! ¡Pues a mí me gusta! ¡Mira cómo me rio!). Y el tranquilo, resguardado al otro lado de los amigos, a su aire, asintiendo con algún gesto, resoplando tranquilo. Porque era también un buen balleno, una buena morsa, con su descomunal papada, pero sin la chispa, sin la gracia de ella, que se puso cómoda, nos ganó los terrenos y nos toreó como quiso, con donaire y sin un feo, con su napia redonda y su sonrisa alegre, rotunda, real, fetén.